viernes, 15 de enero de 2016

Petro

El pasado 1 de enero concluyó la administración Petro, la cual, sin embargo, mediante se dan todos los empalmes y demás tejemanejes del cambio de mandatario, se sentirá hasta febrero a marzo al menos. Muchos me corregirán y dirán que por fin se acabó. Como lo he comentado con varios seguidores de Petro, será el tiempo el que diga si realmente todo fue tan malo o bueno como a cada quién le pareció, y que será en enero entrante que tendremos una visión un tanto más desapasionada. Por ahora creo que Petro como alcalde dejó demasiado que desear, pero su administración no fue (tan) nefasta como nos lo quieren hacer ver. Tal vez, como Pastrana, pasado el tiempo diremos que fue un mal mandatario que dejó un buen gobierno.Por lo pronto me gustaría destacar cinco cosas que me parecieron buenas en estos 4 años que pasaron.

Demarcación de pasos peatonales

Es un dicho bogotano que si Peñalosa lo quiere arreglar todo con concreto, Petro todo lo puede con pintura. Los murales fueron algo positivo (y politizado, pero esa es su esencia) de su gobierno, pero no me centraré en ello. Es la señalización de cebras amplias, en conjunto con semaforización de pasos peatonales la obra que me parece de lo mejor del gobierno Petro.Es además, una de las obras de las que el IDU manifestó sentirse orgulloso. En esta administración (y de varias administraciones atrás, esto no es solo de Petro) como peatón me sentí ignorado en la obra y manoseado en el discurso. Los bicicarriles por ejemplo me parecen (y he visto) peligrosos a nivel de los pasos en las esquinas porque el ciclista no baja su marcha, más los andenes invadidos de vehículos (a causa del retiro de los bolardos) y de vendedores no me hacían sentir muy cómodo en un andén. Así que este trabajo me parece de aplaudir.

Los CAMAD y atención a maternas.

Los centros de atención médica a drogodependientes (CAMAD) que no los vi ni en campaña ni en el plan de gobierno son quizá uno de los más interesantes logros de este gobierno que terminó. Si bien, marcados por la alcaldía (que no por la Secretaría de Salud) por la polémica al sugerir que en realidad serían los Centros de Administración de Marihuana Al Drogadicto, mostraron unos resultados favorables, e irónicamente le dieron la razón al procurador en cuanto al uso de marihuana, dado que ni un gramo se administró para mejorar las condiciones de salud, o al menos, en la detección y tratamiento de las enfermedades en este grupo de la población que, empezando por ellos mismos en un buen número de casos, tiene una serie de barreras que dificultaba su atención.

Si bien pongo atención a maternas, son muchos de los indicadores de Salud Pública que mejoraron dentro de este gobierno, lo cual viene de varias administraciones atrás, aunque siento que se disminuyó el apoyo a la parte de IAAS y resistencia bacteriana que previamente había. Por eso elijo, sin demeritar los otros programas, uno que fue obsesión en estos 4 años. Agobiaron a las IPS con una serie de indicadores, y a veces, asignándoles tareas que son propias de las EPS, y sobre todo, de los mismos reguladores de salud pública (La secretaría y sus hospitales de primer nivel), pero a la vez desarrollaron una serie de protocolos y de cultura institucional que llevaron a ser más "agresivos" en el cuidado de las gestantes. Sí, en el camino hay cosas que son susceptibles de ser mejoradas, como la guía de sepsis en el embarazo que es de mala calidad metodológica y las recomendaciones sobre uso de antimicrobianos no son recomendables, pero los resultados le permiten sacar pecho y con justicia al alcalde.

Los CLANES y el grupo filarmónico

Si bien se abusa del discurso de que quien sujeta un instrumento no agarra un arma (y no sólo en Bogotá en los pasados 4 años, en todo el mundo), el trabajo desarrollado en los CLANES y muy especialmente, el desarrollo de la orquesta filarmónica juvenil es impactante y prometedor. En este sentido, el llamado a que Peñalosa continúe esta labor y les asigne infraestructura como un auditorio (¿qué tal en las Bibliotecas del Tunal o del Tintal, por ejemplo?) no sólo es válido, sino que de verdad es merecido y justo, y me uno a el.


La recuperación de la ETB.

La verdad, dude mucho más en poner este logro que el último que mucho más controversial, pero la ETB siempre ha sido una empresa que está en riesgo de venta. El trabajo de Kattan es comparable a l de Orduz y se consolida como una de las mejores gerencias que a ojos inexpertos, y desde afuera, ha tenido la entidad. El prestar servicio a los colegios distritales es uno de los principales activos sociales de la entidad, porque a diferencia de lo que dice la alcaldía, ese servicio no es gratuito (nada lo es) sino que lo asume la ETB, es decir la ciudadanía y los demás accionistas. Lo paradójico, Petro dijo en campaña que lo más valioso de la ETB era su red de cobre y que ese activo era importante mantenerlo y defenderlo, y Kattan ha remplazado esa red por una de fibra óptica, clave de su desarrollo.

SITP

Sé que la mayoría no concordará conmigo porque el SITP es un desastre en muchos sentidos. En estos días se publicó que en las cuentas del SITP (y me imagino que de paso las de TransMilenio) hay un hueco de un billón de pesos, que para que nos sigamos rasgando las vestiduras es la sexta parte de lo que se obtuvo por la venta de ISAGEN. Es decir, ¿si todo es tan malo, por qué lo considero de las cinco cosas para rescatar? Porque muchas de las dificultades son consecuencia del diseño perverso que negoció Samuel Moreno, y la administración saliente hizo varios esfuerzos para sacarlo adelante e implementarlo, tomando decisiones arriesgadas como los carriles preferenciales (que en realidad como usuario frecuente los consideró de poca utilidad), la incorporación de nuevas tecnologías como los buses híbridos (que inicialmente se pensó en totalmente eléctricos o a gas, pero afortunadamente se revisó a algo más eficaz) y finalmente "integrar" las tarjetas (quedando en evidencia que el problema nunca fue de Angelcom sino de recaudo Bogotá). Mal que bien una buena parte del sistema funciona pero hay muchísimo para sacarlo a flote. Sí, se dijeron mentiras como que el distrito no podía modificar contratos (si eso fuera cierto no habrían entrado los híbridos), pero con todo el reto que era implementar un sistema integrado (recordar el colapso de Santiago de Chile), y además, implementar uno con muy serios problemas de diseño, aún con un resultado que no es bueno, es de aplaudir.


De las cosas malas mucho hay por decir, mucho se ha dicho, y mucho se dirá. Pero antes de que podamos hacer un análisis serio sobre el peso que la alcaldía Petro tendrá en los hechos por venir, es bueno reconocer algunas de las cosas que a mi parecer hizo bien. Y que de ahora en adelante ya nada en Bogotá sea o no culpa de Petro, sino que el nuevo alcalde valore lo que encuentra y haga lo mejor para todos.

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